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Hace unos días fue el cumpleaños de nuestro hijo pequeño… 4 años ya! Y él, que sabe perfectamente lo que a su madre le gusta que “le líen” se puso a pedir tartas y tartas y tartas. Al final, y tras duras negociaciones, quedamos en hacer dos tartas y unas galletas decoradas.

La primera tarta, de Spiderman. Es un bizcocho de vainilla, relleno de crema de chocolate y de dulce de leche, recubierto de fondant. Todos los adornos, excepto el muñeco, son también de fonfant.

 

La segunda tenía que ser de Buzz Lightyear y Woody. Como no quería que todo fuera bizcocho y fondant, que no a todo el mundo le gusta, me decidí por una tarta de chocolate blanco a la que coloqué, encima, una oblea impresa en papel de azúcar cortesía de Mensaje en una Galleta. Luego hablaré de las artistas de esa maravillosa web y de sus mágicas manos. Además de la oblea, coloqué unos adornos de fondant y unos muñequitos que había comprado en USA.

La tarta de chocolate blanco es exquisita y muy fácil de preparar, sobre todo si se tiene Thermomix.

A saber:

Para la base:
- un “rulo” de galletas María
- unos 90 grs. de mantequilla sin sal

Para la tarta:
- 150 grs. de chocolate blanco
- 500 grs. de nata líquida
- 250 grs. de leche
- 130 grs. de azúcar blanca
- 250 grs. de queso de untar
- 1 sobre y medio de cuajada Royal

Para la base, primero trituramos las galletas en velocidad progresiva 5-7-10. Luego añadimos la mantequilla (a temperatura ambiente) y mezclamos como 30 segundos a velocidad 10. Ponemos la mezcla en un molde desmontable de unos 20-22 cm. y dejamos enfriar en la nevera mientras preparamos la crema de la tarta.

Y para la crema, ponemos todos los ingredientes en el vaso de la machinina y programamos9 minutos, temperatura 100 grados y velocidad 3. Vertemos encima de las galletas, y dejamos enfriar (primero fuera de la nevera y luego dentro)

Es mejor prepararla de un día para otro. Aunque no lo parezca por los ingredientes es muy ligera de sabor y nada pesada durante la digestión.

 

 

Se me había olvidado por completo subir mi última tarta fondant. Esta vez la temática del cumpleaños de P. era, como no, Ariel La Sirenita. Y me puse manos a la obra semanas antes buscando ideas y comprando algunas cositas en tiendas USA. En fin, el resultado quedó precioso, y aunque tiene muchos fallos hay que decir que la interesada, P., se quedó encantada con su tarta y con todo lo que la acompañaba.

La tarta estaba hecha con bizcochos de vainilla bañados en almíbar simple y rellenos de dulce de leche y crema de chocolate. Esta vez no hice fondant de nubes sino que lo compré ya hecho. Los tintes, los de Wilton en gel: azul en tres tonos para la base, que luego mezclé para dar un toque “olas” que no se aprecia en las fotos pero que quedaba muy bonito. Y a lo que sobró, con amarillo conseguí el verde de las “algas”.

La mesa estaba cubierta con un mantel azul, platos azules, vasos y servilletas azules… y adornada con conchas y pececitos. Y puse banderolas de Ariel en las bandejas de sandwiches. Hasta las madalenas estaban hechas en papelitos de Ariel! :D

Lo mejor de todo lo que mi niña disfrutó jugando con sus amigos y que no sobró nada de nada. La próxima vez habrá que tener más cervezas, que los adultos se pusieron hasta las trancas con el jamoncito y el pan tumaca!!!

Bueno, pues está decido: si una se propone dar el paso al veganismo es conveniente comprobar las distintas opciones de repostería vegana. Y hoy me estreno con una receta de bizcocho sin huevo que yo he transformado (de forma muy sencilla, por otra parte) en receta de magdalenas veganas. Está sacado de Mundorecetas.

A saber:

- 150 grs. de harina de repostería
- 30 grs. de maizena
- una parejita de sobres de gaseosa (uno de cada color, vamos, esto nunca sé cómo es mejor decirlo para que se entienda bien)
- un pellizco de sal
- 250 grs. de azúcar blanca
- 1 yogur de soja (100% vegetal, que los hay con base de leche de vaca)
- 90 grs. de aceite de oliva suave
- 1 naranja de zumo entera, con piel y todo.

Primero ponemos en el vaso de la machinina la harina, la maizena, la gaseosa y la sal. Y tamizamos todo 30 segundos a velocidad 10. Reservamos.

Ponemos luego en el vaso los otros ingredientes y trituramos 1 minuto a velocidad 6. Incorporamos las harinas tamizadas y mezclamos 1 minuto a 2 y medio.

Llenamos los moldes de magdalenas hasta los 2/3, y horneamos durante 20 minutos o hasta que estén doraditas, a 180 grados.

A gozar!

No había puesto aquí las fotos de la tarta fondant de la casa de Mickey Mouse que hice para el cumpleaños del pequeñarras. Todo un éxito, no sólo porque gustó mucho cómo quedó por fuera, sino porque, además, y contra todo pronóstico, apenas quedaron las migajas. Y es que yo pensaba que esta bomba de azúcar sería incomible. Pero resultó que no, que gustó muchísimo.

Estaba hecha con dos bizcochos, uno de vainilla y otro de chocolate, regados con almíbar de vainilla y rellenos con frosting.

Bueno, aquí presento el resultado de la prueba de carga. El Experimento 814, una tarta de fondant. Está hecha con el bizcocho Madeira Sponge Cake, recubierto luego con el ganaché de chocolate, y adornada con el fondant de nubes. Tiene dos mil millones de fallos, y me ha tenido a punto de tirarlo todo por la ventana de la cocina. Pero al final me ha salido, y de los errores y calamidades he salido fortalecida, dispuesta a probar, de nuevo, en cuanto me lleguen los colorantes en gel que he comprado esta mañana.

El bizcocho, con la parte superior recortada para dejarlo plano:

Bañado en el ganaché de chocolate negro:

Con el fondant puesto por encima:

Con todos los adornos colocadicos:

El detalle:

De esta primera prueba saco dos conclusiones:

- si el bizcocho termina siendo tan fino como éste (ha quedado muy abombado y he tenido que recortar toda la parte superior para alisarlo), hay que poner dos bizcochos, o si no la tarta es todo fondant; luego, los “pegas” con mermelada, y sanseacabó

- los bizcochos, antes de pegarlos, hay que mojarlos en almíbar, o si no la tarta queda sec

Con éstas dos pequeñas correcciones, el “afinamiento” de la preparación del fondant de nubes inicial, y los colorantes en gel adecuados, creo que conseguiré hacer una maravillosa tarta para el cumpleaños!

Y el fondant de nubes. Dicen que es el mejor porque los fondant comerciales no son ricos de sabor, y éste, al fin y al cabo, sabe sólo a azúcar. Yo he aprendido a hacerlo, como no, en el blog de Megasilvita.

A saber:

- nubes de azúcar
- un pelín de margarina
- una cucharada de agua
- azúcar glas comercial, el doble de peso que de nubes

Lo he hecho tanto en la Thermo como a mano: básicamente, hay que derretir las nubes:

- en la Thermo, poniéndolas junto con una cucharada de agua y una cucharadita de margarina, y programando los minutos que haga falta, como 5 ó 7, a velocidad 1 y temperatura 70 grados, hasta que estén muy bien derretidas. La ventaja: que jamás se nos quemarán
- en el microondas: las ponemos en una fuente de pirex engrasada con margarina, y las remojamos bien con las manos con la cucharada de agua. Las ponemos a media potencia, poco tiempo, como mucho un minuto; sacamos, removemos, y volvemos a meter, poco tiempo de nuevo, porque si se queman hay que tirarlas. Así hasta que estén bien derretidas.

Una vez derretidas, se mezclan con el azúcar glas: Es importante que sea industrial, el casero no es nunca tan fino y aquí ha de serlo, y mucho.

Si se hace en la machinina, se pone el azúcar poco a poco y en velocidad espiga hasta que quede una masa fina. Se saca, se engrasa un poco y se envuelve en papel film. Se mete en una bolsa plástica de ésas de congelar, y al frigo. Es preferible usarla con al menos 24 horas de reposo. Aguanta hasta 3 meses en nevera.

Si se hace a mano, se hace un volcán con el azúcar, y se va echando la mezcla derretida. Se va mezclando con una cuchara, y cuando sea todo tan pegajoso que la cuchara ni se mueva, se engrasa uno las manos con margarina y amasa a mano.

Cuando haces una tarta de fondant, éste hay que “pegarlo”, literalmente, al bizcocho. Para pegarlo puedes usar cualquier tipo de crema: desde una comercial Nocilla, hasta dulce de leche, mermelada (sin trocitos, que quedarían bollos en el fondant), buttercream… o ganaché. Para el bizcocho de vainilla que he preparado esta vez, he preferido utilizar un ganaché de chocolate negro.

A saber:

- 150 ml. de nata líquida
- 150 grs. de chocolate de cobertura negro (ése de postres Nestlé o marcas blancas variadas)

Se pone en un cazo la nata a hervir. Cuando rompa, se retira del fuego, se añade el chocolate, y se deja derretir poco a poco. Luego, terminar de mezclar y dejar que enfríe antes de utilizar.

No sólo puede usarse como “pegamento”. También como relleno.

Estas son las magdalenas más buenas que he comido en mi vida. Son tan buenas que se merecen la “g”, así que en lugar de madalenas las llamaré magdalenas, con todas sus consecuencias. La receta es original de una chica que, en Mundorecetas, se llama “Chocolateysal”. Os aseguro que en la vida habéis comido unas magdalenas como éstas.

A saber:

- media naranja, con piel y todo
- 4 huevos (yo he puesto 3, no tenía más)
- 200 grs. de azúcar blanca
- 200 grs. de aceite de girasol (yo he puesto aceite de oliva de sabor suave, me gusta más para repostería)
- 220 grs. de harina para repostería
- 1 sobre de levadura Royal química (como no tenía he puesto gasificante, los dos sobrecitos de dos colores… uno de cada vamos)
- un pellizco de sal (supongo que ayuda a que suban)

Pelar la media naranja para quitar todo lo blanco, para que no amargue (opcional, si no os importa un toque amargo ponedla tal cual) y, junto con los huevos y el azúcar, batir a 37 grados, 3 minutos a velocidad 5. Cuando termine, volver a programar el mismo tiempo y velocidad, pero sin temperatura.

Añadir el aceite y batir 3 segundos en velocidad 5.  Añadir la harina, la levadura y la sal y batir durante 8 segundos a velocidad 6.

Llenar los moldes de magdalenas hasta las tres cuartas partes, y poner en la nevera durante media hora. Mientras, precalentar el horno y hornear. La receta original indica precalentar el horno a 250 grados y luego hornearlas a 220. Pero mi horno es un poco bruto y creo que se me quemarían, así que las he horneado a 180 grados durante unos 15 minutos.

Son espectaculares.

A gozar!

Realmente vuelan. No por sus propios medios, claro, sino ayudadas por los humanos que los rodean (aunque la perra que las rodea opina que no es justo que las ayuden sólo los humanos).

La receta me la dió Joana, a quien, a su vez, creo recordar que se la dió la abuela de su marido. Supongo que es una de esas recetas estándar que todo el mundo conoce, pero a mí me ha abierto un mundo de madalenas hasta ahora desconocido. A saber:

- 3 huevos
- el mismo peso de los huevos con cáscara, de azúcar blanca
- 125 grs. de harina para repostería
- 175 grs. de aceite de oliva o de girasol (usar un tipo de aceite u otro en función de la intensidad de sabor que más nos guste en la repostería; eso sí, jamás mantequilla y/o margarina, por el amor de dios)
- 1 paquete de gaseosa: los dos sobres, el bicarbonato por un lado y el acidulante por otro

Precalentar el horno a 180 grados.

Se bate todo bien batido (yo lo hago 15 segundos a velocidad 6 en la machinina).  Poner la masa en moldes para madalenas (una cucharada sopera bien colmada, para llenarlos hasta la mitad más o menos). Si se desea, justo antes de meter al horno puede espolvorearse una pizca de azúcar blanca por encima.

Hornear durante 10-15 minutos, hasta que estén doradas.

Con esta cantidad, la mitad de lo que Joana me dijo, salen 18 madalenas.

Si no suben mucho las madalenas caseras es por los moldes. Para solucionarlo, pueden ponerse de tres en tres (algo absurdo a mi entender, pues saben igual) o pueden ponerse los moldes de papel en una de esas bandejas para horno con formitas para flan. Así, en lugar de crecer a lo ancho, nos aseguramos de que crezcan a lo alto.

A gozar!

Hoy tenemos comida semifamiliar (más que nada porque sólo vamos la mitad de la familia); mi madre quería comprar unos pasteles, pero a mí eso me parece un crimen teniendo una la supermachinina Thermomix y teniendo una tantas ganas de cocinar dulces nuevos, ricos, y con fundamento.

A este postre hacía ya tiempo que le tenía ganas. Lleva una base de masa quebrada (aunque hay quien pone una base de galleta con mantequilla, pero no es lo mismo). Luego, una crema de limón. Y para terminar, merengue (que gratinas un poquito en el horno para que quede más bonito)

A saber:

Masa quebrada
- 300 grs. de harina de repostería
- 130 grs. de mantequilla
- 70 grs. de agua
- 1 pellizo de sal
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 cucharadita de azúcar blanca

Crema de limón
- 4 yemas
- 200 grs. de agua
- 50 grs. de maizena
- 100 grs. de zumo de limón
- 40 grs. de mantequilla

Merengue
- 4 claras de huevo
- unas gotas de zumo de limón
- un pellizco de sal
- 50 grs. de azúcar

Preparamos primero la masa quebrada: se ponen todos los ingredientes en el vaso de la machinina (en el orden indicado) y se programan 15 segundos a velocidad 6. Se saca la masa del vaso y se deja reposar unos 15-20 minutos, tapada con film transparente, en el federico. Una vez reposada se estira bien con un rodillo y se forra con ella un molde (yo utilicé uno de silicona). Se pincha la base para que no suba y se hornea durante unos 15 minutos a 180 grados. Dejar enfriar y seguir con la crema.

Para preparar la crema, poner la mariposa en las cuchillas. Echar todos los ingredientes en el vaso de la machinina y programar 10 segundos a velocidad 3 y medio. Después, programar 8 minutos, velocidad 2, temperatura 90 grados. Cuando termine, programar otros dos minutos a la misma velocidad pero sin temperatura. Una vez hecha, verter inmediatamente la crema sobre la tartaleta de masa quebrada y repartir bien con las espátula.

Para preparar el merengue, lavar muy bien tanto el vaso como las cuchillas (si quedan restos de crema las claras no montarán bien) y echar en el vaso las claras, el zumo y la sal. Programar 6 minutos, 37 grados, velocidad 3 y medio. Cuando termine, programa de nuevo velocidad 3 y medio (sin tiempo ni temperatura) y añadir poco a poco por el bocal el azúcar. Una vez hecho el merengue, verter sobre la crema, repartirlo con la espátula y espolvorear con azúcar glass. Gratinar hasta que quede dorado y servir el lemon pie una vez frío.

A gozar!