Archives for Carnes category

Este es el platillo de hoy, a ver si con esto, potente potente, y sano sano, voy recuperando algo esa energía que no sé dónde he dejado (y mira que la busco, pero nada, no la encuentro). La receta es para dos personas.

A saber:

- 2 dientes de ajo
- media cebolla 
- aceite de oliva (un chorro, a ojo y al gusto)
- un muslo completo, deshuesado, sin piel, y troceado
- 1 vaso de arroz
- 2 vasos de agua
- caldo concentrado de carne
– perejil, tomillo y curry en polvo

Primero, troceamos en el vaso de la machinina los ajos y la cebolla, 5 segundos al 4.  Añadimos el aceite y pochamos 7 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1. Incorporamos el pollo y las especias y programamos 10 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Una vez dorado, añadimos el arroz, el agua y el caldo concentrado, y programamos 15 minutos, 100 grados, giro a la izquierda y velocidad cuchara. Cuando termine, apagamos y dejamos reposar 5 minutos con el vaso cerrado.

A gozar!!

Pues sí, a la tremenda, porque menudo pollo acaba de salirme!!! Está tremendo!!!

Primero: he comprado pollo de corral, del bueno. No de ese pollo de corral garrafón que venden en algunos supermercados, sino pollo de corral de los de corral de toda la vida. Un par de muslos y contramuslos, más de 1 kilo de peso, y cortado a trozos.

Luego, he puesto en la machinina media cebolla, un par de dientes de ajo y un pimiento verde, y he troceado 4 minutos en velocidad 4. He añadido 60 grs. de aceite y he programado 7 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1. Cuando ha terminado he añadido el pollo y he programado otros 7 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara. Y por fin he añadido un chorrín de vino blanco, perejil y romero picados (de tarro), una cucharadita de mi súper caldo concentrado, y como 110 grs de agua. He vuelto a programar 30 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara. Y para terminar, he añadido 6 champiñones cortados a lámina y he programado 10 minutos más a la misma temperatura y velocidad.

Está de rechupete. A gozar!!

Estas albóndigas son una receta de Miss… una manzana azul que me da a mi que guisa como los mismos ángeles!! Gracias Miss: en casa comemos albóndigas como hay que comerlas desde que las hago según tu receta!! Como verá su autora, he introducido alguna pequeña modificación, tipo “marca” de la casa. Recomiendo a todo el mundo probar a hacerlas: la cebolla pochada le da un gusto a la carne riquísimo, y la mezcla de salsas es sublime!!

A saber:

Para la “cama de tomate”
1 kg de tomates muy maduros 
aceite de oliva, sal y orégano (todo al gusto)

Para las albóndigas
500 grs. de carne picada, de lo que se quiera haber picado
200 grs. de cebolla
200 grs. de pan
2 huevos
nuez moscada y perejil, al gusto

Para la salsa de harina
Harina
Ajos
Vino blanco
Caldo concentrado (tipo starlux, yo lo uso casero)

Lo primero es poner a macerar la carne:

Se ralla el pan, en la Thermomix: se pone en el vaso en trozos grandes y se rompe con unos golpes de turbo. Luego, se lleva a velocidad 5-7 hasta que queda fino. Se vierte en un bol. Encima, se pone la carne y se sala. Mientras, se pone la cebolla en el vaso y se pica fina durante 6 segundos en velocidad 4. Y luego se pocha, con algo de sal, durante 7 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1. Se vierte sobre la carne. Y se baten los huevos, durante 8 segundos en velocidad 3, junto con la nuez moscada y el perejil. Se vierte en el bol de la carne y se mezcla todo bien mezclado a mano. Se tapa y se guarda durante un par de horas en la nevera. 

Mientras, hacemos el tomate: lavamos bien los tomates, y sin pelar ni nada los ponemos en el vaso de la Thermomix y los trituramos durante 1 minuto a velocidad 10. Luego, añadimos aceite, sal y orégano al gusto, y programamos temperatura Varoma, velocidad 1, durante 40 minutos.

Una vez macerada la carne, se hacen bolas, se pasan por harina, y se frién. Se van colocando sobre papel de cocina para que suelten aceite.

En el aceite sobrante de la sartén de freirlas, ponemos unos dientes da ajo y un poco de harina (a ojo todo) y vamos friendo a fuego medio. Cuando la harina está tostada sacamos los ajos y echamos un chorrín de vino blanco. Movemos y dejamos que evapore el alcohol, y añadimos agua y como un cuarto de pastilla de caldo (o una puntita de cuchara de café si es casero). Vamos moviendo y dejamos que reduzca y ligue a fuego medio.

Para terminar, ponemos es una cazuela el tomate frito, encima las albóndigas, y encima de ellas la salsa de harina. Ponemos a fuego bajo durante 15 ó 20 minutos, y listas.

Comentario: tener pan para untar!! Y si no se quiere, reservar toda la salsa que sobre para acompañar un arrocito o unos macarrones para la cena.

A gozar!!

Pues eso, casero casero. El otro día fui a comer a casa de una amiga y mientras charlábamos hizo croquetas, y cuando terminó le echó el “toque mágico”: una pastilla de starlux.

Yo no había usado en mi vida, ella me contó que lo usa mucho porque da un toque mágico a los guisos en general: croquetas, legumbres, carnes, arroces, pastas, a todo!! Recordé que mi madre en lugar de sal usaba starlux, y hoy en el super he ido a comprar, pero cuando he leido los ingredientes me ha dado repugnancia!! Todo grasas vegetales, hidrogenadas y no, glutamato, extracto de soja, extracto de carne, caramelo, extracto de verduras secas… 

Así que he cogido los ingredientes del libro de la Thermomix y estoy haciendo ahora mismo caldo de carne concentrado casero. 

A saber: 

- 300 grs. de carne magra, la que se quiera (yo he comprado aguja) 
- 300 grs. de verdura variada (cebolla, puerro, zanahoria, apio, ajo…) 
- 1 tomate 
- 30 grs. de vino tinto 
- 1 hoja de laurel 
- 300 grs de sal gorda 
- opcionalmente, 1 clavo de olor 

Primero se pica la carne durante 10 segundos a velocidad 6, se saca y se pican las verduras el mismo tiempo y la misma velocidad. Y luego se pone todo durante 30 minutos a 100 grados velocidad 1. Si al terminar queda algo líquido, programar 5 minutos, temperatura Varoma (para que evapore), velocidad 1.
Se deja enfriar, y se pica todo durante 1 minuto al 6 y luego otro minuto al 10.

Imagino que es lo mismo picar la carne y las verduras y hacerlo todo en una cazuela a fuego medio durante media hora dando vueltas de cuando en cuando para que no se pegue. Luego picarlo muy fino y a correr.

Se guarda en la nevera: la sal actúa como conservante natural. Yo tengo intención de guardarlo en un par de botes, aunque pueden hacerse pastillas y envolverlas en film pero me da pereza.

Como muchos sabréis, si es que habéis leido algún post de este miniblog, en casa no tenemos horno: cuando la compramos (la casa) la cocina estaba recién reformada. Suponemos que quien ideó la reforma lo hizo con sus pieses, y que por eso no puso apenas armarios, ni horno, ni campana extractora, ni hueco para lavavajillas, … pero sí que puso un montón de huecos inútiles que ahí siguen, vacíos y esperando que se les dé utilidad.

En fin, para no seguir divagando sobre por qué en mi casa no hay horno y por qué no hemos reformado la cocina, me centraré en la cuestión: todos aquéllos que estéis en situación parecida (me refiero a lo del horno, no a lo de haber comprado la casa a un ceporro de las reformas), animaros a usar la machinina para hornear. Y a los que sí lo tengáis (el horno), animaros también a usarla cuando vayáis a hornear raciones como para 1 ó 2 personas: gastaréis menos luz, y siempre es más fácil limpiar la cubeta de la machinina que la bandeja del horno.

A saber:

1. Dorada encebollada: se coloca en la base de la cubeta (sin palas) un chorro de aceite de oliva. Luego, encima, una cama de cebolla cortada a rodajas finitas. Encima, la dorada. Se condimenta, se añade un chorrito más de aceite de oliva (virgen extra), un chorrito de vino blanco y un poco de agua. Se pone la machinina en el programa de horneado, y en algo menos de 1 hora está listo y para chuparse los dedos.

2. Pollo asado con patatas: igual que en la receta anterior, se echa en la base de la cubeta un chorro de aceite. Luego, una cama de patatas cortadas a rodajas finas, un poco de cebolla (también a rodaja fina), y se sala. Se colocan encima unos trocitos de pollo (en mi caso, para facilitar a Paula la tarea de comerlos, deshuesados y sin piel), se condimenta, se echa un chorrito más de aceite, vino blanco y agua, y se pone todo al programa de horneado durante 1 hora.

Os garantizo que los resultados son espectaculares, que no se mancha nada (sólo un poco la cubeta, que para limpiarla basta con dejarla un ratito a remojo con un chorrito de Fairy), y que tanto la carne como el pescado no sólo quedan muy sabrosos sino que resultan mucho más sanos que fritos o a la plancha.

Lo siento en el alma, pero en esta casa no nos da tiempo de hacerle fotos a la comida: nos la zampamos en un suspiro.

A que suena bien!!! Pues es una receta muuuuuy fácil, que nos contó a los pomberos mi más que querida amiga Maryale, y que sale rica rica.

A saber:

Se compra uno un sobre de sopa de cebolla en el Mercadona, de marca Hacendado, y procura no leer los ingredientes que lleva (más que nada porque si es como yo no lo comprará y no podrá probar la receta, que es lo que me pasó el primer día que fui a comprarla). Coge unos filetitos de lo que sea, bien lomo de cerdo, bien pechuguitas de pollo de de pavo… en fin, de lo que sea. Los pasa, como si los empanara, por el contenido del sobre de sopa de cebolla (o por parte de él), y los echa en una sartén con una pizquita de aceite caliente, vuelta y vuelta. Luego, echa un poco de agua, y deja que la salsa reduzca a fuego lento durante 10 minutos (que es lo que indica en el sobre que necesita el mejunje para estar listo). Queda la cebolla como confitadica, y muy rica. Ah, y no echar sal, que la “cosa” ésta ya es de por si bastante salada!

De veras que sale rico, no muy sano es verdad, pero para salir de un aprieto gastronómico está muy bien. Y dice Maryale que una vez conocida la técnica ésta puede perfeccionarse echando en lugar de agua nata líquida, o echando también brandy, vino, o lo que uno tenga a mano.

Hala, otra receta sin panificadora!

Hace unos días me dí cuenta (gracias a algunas colegas en eso de las panificadoras del foro CCC), de que tenía la maquinita totalmente infrautilizada: no sólo se pueden hacer panes, bizcochos, mermeladas, y similares, sino que las panificadoras son como esas completas máquinas cocineras: tú pones los ingredientes, y ellas los guisan. Por eso, y tras animarme a probar primero cómo salían las patatas para la tortilla (riquísimas, por cierto), decidí probar la receta del pastel de carne de mi madre.
A saber:
Se ponen en la cubeta los siguientes ingredientes:
- cebolla
- 3 huevos
- 1 Kg de carne
- 1 sobre de preparado para hacer crema de champiñones

Programa de bizcochos, que en mi machinina dura 15 minutos de amasado, y 65 de horneado para el peso que escogí (750 grs).

Observaciones:

- mejor mezclar previamente los ingredientes, pues la masa es quizás demasiado densa como para que las palas de la panificadora puedan moverla bien y dejarlo todo bien mezclado.

- es la última vez que utilizo un sobre de preparado para hacer crema de champiñones: sólo lleva un 2,7% de champiñón, el resto no son más que aditivos, grasas hidrogenadas (en concreto de palma), grasas animales… vamos, no puede ser más insano ni revolverme más las tripas. Pero en fin, así era la receta de mi madre y el sobre lo compró mi propio. La próxima vez lo haré con champiñones de los de verdad, cortados finitos y rehogados antes con la cebolla.

- la cebolla la he cortado finita y la he pochado antes en una sartén.

- hay que quitar las palas cuando termina el amasado y desmoldar en frío. O incluso no ponerlas y seleccionar directamente el programa de horneado. Servir con alguna salsa, tipo pimienta, queso, verduras, … con lo que se quiera.

- pueden añadirse a la receta base todos los ingredientes que uno quiera: un poco de bacon o jamón picadito, o huevo duro, aceitunas, daditos de queso, … para gustos los colores.