Pues ole, ole y que ole. Tenía un pequeño excedente de pimiento rojo, y como últimamente acabo harta de comerlo asado, me decidí por hacer una confitura. Los había hecho ya confitados, pero no es lo mismo, no terminó de gustarme. Ahora, esta confitura es deliciosa. La encontré buscando por ahí, estaba en el recetario Vorwerk.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que lo ideal es que los pimientos sean rojos. Yo usé un pimiento morrón grande y unos cuantos de piquillo. Y han de ser rojos porque son más dulces, ni más ni menos, que los verdes.
A saber:
- 400 grs. de pimiento rojo lavado y sin pepitas
- 200 grs. de azúcar blanca
- 100 grs. de vinagre
- 50 grs. de agua (opcional, no la puse)
Primero trituramos bien finos los pimientos. Yo los puse en la machinina troceados y luego los trituré como 15 segundos en velocidad 6, parando a medias para bajar los trozos de las paredes. Al terminar, bajamos los restos de nuevo y añadimos el resto de ingredientes, y programamos 30 minutos, velocidad 1, temperatura Varoma. Conviene poner el cestillo boca abajo en lugar del cubilete para que no salpique.
Al terminar, ponemos la confitura en un tarro de cristal, cerramos, y lo ponemos boca abajo para que se haga el vacío.
Por supuesto puede hacerse sin machinina, en ese caso hay que poner en un cazo a fuego medio y remover para que no se pegue.
En fin, he decidido que voy a hacer confitura con todos mis excedentes. Mañana, de cebolla. Estas confituras están exquisitas con quesos fuertes, os las recomiendo!
A gozar!